XXIV CONVENIO COLECTIVO DE BANCA

PÉRDIDA DE PODER ADQUISITIVO. SUMA Y SIGUE….

La pérdida de poder adquisitivo de las personas que trabajamos en el sector bancario, tras la firma por parte de los sindicatos CCOO, UGT y FINE del XXIV Convenio Colectivo de Banca, no parece tener límite. A mes de julio, con un IPC publicado del 10,8%, esta pérdida ya ha alcanzado la nada desdeñable cifra del 16,10% en tan solo dos años.

La ridícula subida pactada del 1% para el año 2022 nos coloca, “gracias” a estos sindicatos, como el sector con menor incremento salarial de todo el país. Justamente en un sector que está batiendo récord de beneficios año tras año. Esto hace que sea todavía más sangrante y menos explicable la aceptación por parte de los sindicatos firmantes de subidas tan ridículas. Subidas no indexadas a la subida de la inflación, tal como desde CGT defendimos en la mesa del convenio, que hubiera blindado de manera efectiva nuestro poder adquisitivo.

La mejor manera de valorar el impacto que está teniendo en nuestros bolsillos la pérdida de poder adquisitivo, fruto de la desviación entre subida salarial e inflación, es viéndolo con datos.

Importes que no solo nos afectan en lo inmediato. Es decir, en lo que estamos dejando de cobrar, sino que también repercuten indirectamente y de forma muy negativa en nuestro futuro, ya que de haberse cobrado efectivamente, impactarían de manera tremendamente positiva en nuestras cotizaciones, utilizadas estas para el cálculo de la pensión de jubilación o en los salarios consolidados utilizados para calcular salidas vía EREs y/o prejubilaciones.

Es decir, llevamos acumulada una inaceptable pérdida que va desde los 3.572, 63 euros para el nivel más bajo, a los 8.703,79 euros para el más alto. O lo que es lo mismo, una pérdida de entre 146 euros y 362 euros al mes.

Y mientras, ¿qué dicen o hacen las partes firmantes? Los sindicatos firmantes, disfrutando de los 50 liberados sindicales obtenidos con la firma del convenio y exigiendo ahora recuperación salarial y laboral, olvidando que son ellos con sus firmas los que han hecho que suframos tan terrible pérdida de poder adquisitivo y de puestos de trabajo. Por otro lado, la patronal, diciendo primero que “los pactos están para cumplirse” aceptando negociar ahora alguna medida, aunque mucho nos tememos que, en el mejor de los casos, serán migajas.. El daño a nuestros bolsillos ya está hecho. Es fundamental y urgente la actualización al alza de los salarios

Por todo ello, no conviene olvidarse que el próximo mes de febrero de 2023 se celebrarán nuevamente elecciones sindicales. Por tanto, desde ya, quienes con su negligencia nos han hecho perder tal cantidad de poder adquisitivo, vendrán a pedir el voto con el argumento de que son ellos y no otros quienes mejor defienden los intereses de la plantilla, los salvadores. Momento propicio para recriminarles su actitud y aptitud y pasarles factura por ellovotando, en su momento, a sindicatos que sí defienden y no venden ni hipotecan los derechos de las personas trabajadoras.

Desde CGT hemos trasladado al Banco desde comienzos de verano distintas propuestas para mitigar la situación creada por una subida salarial ridícula, una inflación insostenible y una subida de tipos de interés que parece no tener fin: la revisión del kilometraje, la creación de una hipoteca a tipo fijo para empleados y establecer como referencia para la revisión de las hipotecas variables de empleados un euríbor más bajo que el actual de forma temporal. A día de hoy seguimos sin respuesta.